martes

la historia de Ricardo J. Noriega

tendría que inventarla pues no sé mucho al respecto de este personaje.

En la feria de la estación Quilmes hay un puesto de libros usados. Lo atiende una vieja con voz rasposa de Jockey Light y mate. Comparte el clan con viejas artesanas.
En su puesto hay poco pero muy variado. Revistas, historietas, autoayuda, ensayo, diamantes en bruto de la narrativa argentina, clásicos, ciencia ficción en inglés y español y aproximadamente una decena de títulos de "Biblioteca científica Salvat".
El comerciante de libros suele ser tan viejo como los libros que vende. Se le suman todas las páginas amarillas y ásperas a la cara y el pelo, alcanzan un nivel existencial extraordinario y fuera de nuestra realidad. 

Entre los libros que vende esta mujer hay algunos que tienen algo en común. Pertenecieron a la misma persona, un personaje llamado Ricardo J. Noriega. Con letra de matemático este tipo firmó las primeras páginas de los ejemplares de su, ahora extinta, biblioteca. 
El primero que compré de Noriega fue casual, sólo un nombre trazado en un libro usado. Otro finado más, como los dueños anteriores de los pantalones adquiridos en una feria americana. Sin embargo, al tercero que compré ya empecé a notar un patrón. Comencé a elaborar hipótesis ¿un viejo en bancarrota? ¿Un muerto?
Me inclino por la segunda. El hombre físicamente desaparecido se hizo presente como un holograma mental, me obsesiono, lo googleo, lo busco en Facebook. 
Ricardo J. Noriega tiene tres libros en mi biblioteca. Yo que me siento una huérfana solitaria encuentro cierta tranquilidad en esta especie de patronazgo intelectual que el Prof. Noriega ejerce sobre mí desde el más allá.
Me hace sentir parte de algo más grande y, pese a la racionalización de rigor, sonrío hacia las estrellas.

Por ahora aportó los siguientes títulos:
- Crónicas del gran tiempo
- Izquierda y derecha en el Cosmos (última adquisición)
- La cuarta dimensión
- Job, una comedia de justicia (nuevo!)
- Por la senda del hombre (nuevo!)

Aún la venta:
- El fin de la modernidad
 - ????


9 comentarios:

Diego dijo...

Si te interesaba tanto averiguarlo, seguramente ya lo encontraste (y si por el contrario era una cuestión romántica, perdón por romper la magia), pero de todas formas se lo cuento a tus lectores:
Ricardo Noriega fue efectivamente un matemático, docente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. Fue un detenido - desaparecido durante la última dictadura. En el Pabellón I de Ciudad Universitaria (que es donde se dicta la carrera de Licenciatura en Cs. Matemáticas) hay una biblioteca que lleva su nombre.

marin dijo...

che pero algunos de los libros suyos que tengo son editados en 1986...

marin dijo...

...será otro noriega

Diego dijo...

Tenés razón. Me habían dicho que había sido desaparecido y por eso le pusieron el nombre a la biblioteca, pero se ve que me chamuyaron. Averigué un poco más en internet y murió en el 92. A él no lo conocí (entré a la facu mucho después) pero tuve profesores que fueron colegas suyos. Además Paenza escribió algo sobre él en la contratapa de Página/12
Yo también tengo un libro suyo, pero no en el sentido de su propiedad sino escrito por él.

marin dijo...

gracias por la información! en realidad nunca hice una investigación exhaustiva sobre noriega persona, pero sí volví varias veces al puesto esperando encontrar nuevos libros suyos. buen gusto el de noriega,
me la juego a que tenía una completa y genial colección de ciencia ficción, ahora desguasada y perdida en los segunda mano del conurbano. encuentro bastante hermoso que haya una biblioteca que lleva su nombre.
yo contenta de tener un pedazo.
salu!!

Gustavo Noriega dijo...

No sé si alguien va a leer esto pero acabo de descubrir. Ricardo era mi hermano, murió en 1992, tenía una biblioteca espectacular, mucha filosofía y ciencia, además de novelas. En cada libro, escribía con su letra chiquita y perfecta su nombre, con la J. de José en el medio. Nunca supe por qué mi cuñada nunca me dio esos libros que yo tanto amé y que ahora están en una librería de viejo. Me alegro de que hayan llegado, por lo menos algunos de ellos, a manos de una persona sensible.

marina dijo...

hola Gustavo, no te pongas triste
Buenísimo que los libros se pierdan para circular, tu hermano un groso total! Y al parecer, un gran tipo.
Gracias a él me reencontré con lo conocido y descubrí lo nuevo. El desgüase de su biblio/mente es una bella forma de la entropía, dependiendo de quién lo mire.
Saludos!

Anónimo dijo...

Ricardo Noriega fue profesor mio en Ciencias Exactas en la UBA, allá por el 91, fue uno de los mejores maestros que tuve, una persona carismática que hacia que sus clases sean verdaderamente apasionantes. Hoy día sigue quedando su huella por la UBA, el que estudié Analisis 1 en el CBC o en Exactas notará que su libro sigue siendo una de la principal referencia de la mayoría de las cátedras.

canalizadordelmundosubterraneo dijo...

Compré el libro "Herreros y Alquimistas" de Mircea Eliade cuya primera página luce el nombre de este señor prolijamente escrito. Buscándolo en la web, llegué hasta acá. Solo quería compartirlo.