viernes

estoy aterrorizada pero x suerte tengo drogas

después de muchos años pude volver a juntar mis libros bajo un mismo techo. era el día de mi cumpleaños y era el día de la MUDANZA. malditos días emocionalmente cargados. me puse a desempacar algunas cosas, todo muy a las apuradas porque a las horas entraba a laburar. prendí un porro -no tan a las apuradas- y abrí una caja de las q llevaba años cerrada. desde adentro me saludaba mafalda, un libro verde y grande que me regaló mi hermana para mi cumpleaños número 9. qué grande mafalda y qué genia mi hermana. no sé que hubiera sido de mis horas de angustia, miedo e insomnio sin mafalda y sin luciana la real durmiendo en la cucheta de abajo. el libro me volvió a reconfortar -aun desde la caja- en su condición de doble regalo.
varios libros no llegaron a este momento, a ellos quiero recordar ahora. algunos se quedaron en el camino como la naranja mecánica, se lo presté a una compañera del secundario y nunca volvió. otros se fundieron con el agua y luego con el universo, como uno de sergio gaut vel hartman que no recuerdo como se llama pero sí la dedicación del autor: a marina, a través del espacio y el tiempo. me lo había regalado mi viejo.
por los libros sobrevivientes no se preocupen, están bien. aquí los niveles de humedad y radiación solar están bajo control. han encontrado lugar junto a los libros de mi flamante cohabitante y son muy felices, parecen estar reproduciéndose.
igual soy anti fetiche y anti momentos emotivos de cumpleaños, no sé porque escribí todo esto.

-THE END-

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