lunes

golpean la puerta

 si así es como nos tratamos, esto va mal, muy mal!
aguante seru




yo sabía que iba a tener que salir corriendo, lo intuí. siempre tuve buena intuición, lo que pasa es que, por falta de confianza, no le doy pelota.
pasa que a veces no te da opción, la certeza se encarna en los músculos y articulaciones que con calor activan el mecanismo de fuga. lo gracioso de mi intuición es que funciona con cosas completamente inútiles e intrascendentes. me pregunto si un día me servirá para algo más copado, por ejemplo salir a la calle y saber qué puerta golpear para conseguir COSAS IMPORTANTES.

hace días que se me presenta sola con su alma, como un golpe de tambor de mi cerebro a la piel de la frente y de mi frente al cosmos, de adentro hacia afuera.

sospeché entonces que algo raro e incómodo iba a traer la noche.
tendría que haberme ido cuando quise irme, en vez de quedarme ese cachito más por changüi, por secundar, por escuchar dos besos extra de una música que no me llegaba.

lo seguí por todos lados, hasta arriba de la parra, yo aferrada a una escalera precaria mientras a él le pedía que por favor me dejara chupar un poco de su hielo azul.

tarde,
escapé al trote y sudando agua salada.

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