domingo

Horangel, Ascira, Ludovica: ¡Muéranse de envidia! Tal como lo predije, esta noche fue una gran cagada. Las vueltas de la vida hicieron que, prematuramente, a las tres de la mañana vuelva a casa borracha y con el karma de haberle cagado el cumpleaños a mi mejor amigo. Dioses, a esta hora debería estar haciendo y diciendo boludeces, lanzando en un macetero y abrazando a desconocidos... pero no, todo sale mal creo que por el simple hecho de ser Marina y tener que estar involucrada en cualquier bardo que haya por ahí. Gracias Vueltas de la Vida, ahora estoy mareada y no hay nadie para reírse de mi.

1 comentario:

Alan Christian dijo...

Deberías volver a escribir...