lunes

Puede haber un choque. El tren puede estar en la estación. Puede haber una pelea. Puede haber gritos de ofertas. Pueden afanarle a alguien. La verdad que cuando paso por esa esquina y huelo la garrapiñada mis patitas se despegan de la vereda y me elevo hacia mi otro mundo. Cuando el poder del aroma pierde su alcance, muy despacito vuelvo a la tierra. Y ahora si, esquivo los charcos, los soretes, los percheros y los cajones de fruta porque ya no estoy volando y si nos los esquivo me tropiezo.

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