domingo

Odio el chocolate blanco. No se merece ser llamado chocolate. Llamerse asì es un honor y debe ser ganado. Definitivamente el blanco no califica. Lo mismo pasa con las tijeras que te hacìan comprar en la primaria. No cortaban un soto. Y la maestra (frigida a full) te ponia "mas prolijo al cortar". Y a una le daba bronca porque te hacia cortar ochocientas palabras graves con acento (que son re jodiddas de encontrar) con una tijera para psicopatas. Otra cosa molesta de la primaria era revolver el terces cajon de la mesada en busca de porotos, alpiste, fideos y fosforos para armar un collage representando las tres carabelas de Colon.
Me cago en el chocolate blanco, la fracasada señorita Beatriz y la muy puta narigonade platica.
Pido disculpas por los acentos, pero este teclado los pone al reves.

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